Diagnóstico de la Parálisis
Cerebral Infantil
El diagnóstico
se realiza a través de una historia clínica completa, el antecedente de
factores de riesgo y su correlación con las alteraciones en los patrones de
movimiento y postura, así como la presencia de alteraciones asociadas. Es
necesario el auxilio de diferentes estudios de laboratorio y gabinete para
descartar síndromes genéticos, alteraciones metabólicas, padecimientos
degenerativos, congénitos, etc.
El diagnóstico
de PCI, se realiza en la mayoría de los casos en niños mayores de 12 meses, de
acuerdo a los criterios de Levine:
Criterios
diagnósticos:
- Patrones de postura y movimientos
anormales.
- Anormalidades en los patrones de movimiento
orales.
- Estrabismo
- Alteraciones en el tono muscular.
- Inicio y evolución de las reacciones
posturales.
- Alteración en los reflejos.
Si se encuentran presentes 4 o más de
estos criterios se establece el diagnóstico de PCI, si el padecimiento no es
progresivo.
Detección Temprana
Existen signos y síntomas que se presentan en el
menor, poco después de haber sufrido factores de riesgo, estos datos son de
gran utilidad para iniciar un tratamiento, previo a la aparición de una
Parálisis Cerebral Infantil, su detección cobra una gran importancia. Así la
detección del daño neurológico en etapas tempranas se ha convertido en una
tarea preventiva y social, cuyo propósito, es la detección de signos de alarma
de agresión al sistema nervioso central, con el objeto de establecer un manejo
adecuado y prevenir en la medida de lo posible, alteraciones de la capacidad
del individuo para adaptarse a su medio ambiente, y en términos generales la
presencia de secuelas neuropsicológicas.
Diagnóstico de la Parálisis
Cerebral Infantil
Es importante para el
establecimiento del diagnóstico, tomar en cuenta la distribución de la
afectación motora y el tipo de síndrome neurológico manifiesto de acuerdo a la
clasificación fisiológica que se describe a continuación.
Clasificación
q
Espasticidad
70 – 80 %