María Izquierdo

María
Izquierdo fue una de las más importantes pintoras del arte mexicano en el siglo
XX. Nació en 1902, en San Juan de los Lagos, Jalisco; su niñez transcurrió en
Torreón, Coahuila y se casó a los 14 años, separándose de su esposo en 1923.
En 1928
estudia durante un año en la Academia de San Carlos de la ciudad de México, en
la que tiene como maestros al pintor Germán Gedovius, al escritor Manuel
Toussaint y Ritter y donde conoce al pintor Rufino Tamayo, con quien vivió de
1929 a 1933.
María
Izquierdo aprende los elementos básicos de las diferentes técnicas que se
emplean en las artes plásticas, pero en realidad Tamayo fue su gran maestro en
el manejo de la acuarela.
Características de su Pintura
Fue una
figura destacada en el ámbito intelectual y formó parte de la LEAR (Liga de
Escritores y Artistas Revolucionarios), organización que tenía entre sus
objetivos contribuir con el arte a la lucha contra el imperialismo.
En ese
momento, en México se tenía un énfasis especial hacia el nacionalismo, del que
María Izquierdo retomó el folklore, los juguetes, las fiestas tradicionales,
como el día de muertos o la semana santa, entre otros;
de tal manera, la obra de Izquierdo se enriquece de imágenes apoyadas en la
tradición popular mexicana, además del arte de la época del Virreinato y el
arte religioso.
Entre sus
obras principales destacan sus autorretratos (en los que puede aparecer
acompañada de sus sobrinas), naturalezas muertas y aquellos personajes que los
niños ven en los circos: sonrientes bailarinas o simpáticos payasos, ágiles
trapecistas, tigres, caballos y leones, sólo por mencionar algunos. Otras
figuras que se pueden encontrar en las pinturas de la artista son alacenas,
vírgenes llorando o gente de pueblo bañándose en el río.
En su obra,
la fantasía ocupa un lugar muy especial, aunque también es cierto que en ellas
se percibe una representación de la soledad –semejante a la que logra plasmar
otro artista, Giorgio de Chirico, representante de la pintura metafísica u
onírica-, los colores que empleó eran vistosos e intensos; ella no hacía
bocetos o dibujos previos, como otros artistas, sino que directamente realizaba
en la tela las imágenes que se imaginaba.
Trayectoria
Su nombre
es junto al de Frida Kahlo y al de Lola Álvarez Bravo de las artistas mujeres
que más han destacado tanto en México como en el resto del mundo.
María
Izquierdo realizó en 1929 su primera exposición individual en la Galería de
Arte Moderno de la ciudad de México. Un año después se convierte en la primera
mujer mexicana que expuso sus obras en Estados Unidos, específicamente en el
Art Center de Nueva York; otros lugares en los que presentó sus pinturas fueron
Tokio, Japón; París, Francia; Bombay, India, y Chile, entre otros países.
Ocaso
En 1931
fue maestra en el Departamento de Bellas Artes de la Secretaría de Educación
Pública. Una anécdota interesante en la vida de la artista es que en 1948 se le
paralizó la mitad del cuerpo, quedando sin poder mover el brazo derecho,
situación que no le impidió seguir pintando con el brazo izquierdo (igual a su
apellido). Murió en la ciudad de México, el 3 de diciembre de 1955.
Autor: Antonio Cedeño
Imagen: Detalle de pintura de María Izquierdo
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