Manuel Payno

Nació en
la ciudad de México el 21 de junio de 1810. Su padre estaba emparentado con la
familia del general Anastasio Bustamante. Ingresó como meritorio al ramo de
Aduanas y junto con Guillermo Prieto fundó la Aduana de Matamoros. En 1840 fungió
como secretario del general Mariano Arista y con el grado de teniente coronel
fue jefe de sección del Ministerio de Guerra. Posteriormente se ocupó de
administrar las rentas del estanco de tabacos.
Siendo
secretario de Legación durante la administración de Antonio López de Santa Anna,
en 1842 viajó a Sudamérica y también realizó su primer viaje a Europa. De
regreso a México, en 1844, fue comisionado para ir a Estados Unidos a estudiar
el sistema penitenciario.
Durante la Intervención Norteamericana de 1847
estuvo a cargo del servicio secreto de correos entre México y Veracruz y en
1850, siendo presidente de México el general José Joaquín Herrera, ocupó el
cargo de ministro de Hacienda.
Perseguido
por Santa Anna, se refugió en Estados Unidos, pero regresó a México para ocupar
nuevamente el Ministerio de Hacienda, cargo de desempeñó del 14 de diciembre de
1855 al 5 de mayo de 1856, durante la presidencia de Ignacio Comonfort. En su
gestión se celebraron varios acuerdos sobre la deuda externa y eliminó el
estanco sobre el tabaco.
Inculpado
como uno de los implicados en el golpe de Estado encabezado por Félix Zuloaga –asestado
al gobierno de Comonfort–, fue procesado y eliminado de la política. Perseguido
durante la Intervención Francesa,
terminó reconociendo al gobierno de Maximiliano de Habsburgo. Reestablecida la República, con Benito Juárez, fue diputado.
Impartió
clases en la Escuela Nacional
Preparatoria creada por Gabino Barreda. Siendo senador, en 1882, el presidente
Manuel González lo envió como agente de colonización a París. En 1886 fue
nombrado cónsul en Santander y posteriormente cónsul general en España,
estableciendo su residencia en Barcelona. En 1891 regresó a México y en 1892
fue nuevamente electo senador, cargo que ocupó hasta su muerte, ocurrida el 4
de noviembre de 1894 en San Ángel, Distrito Federal.
Payno fue un hombre inquieto, inteligente y sobre todo muy activo.
Amante de la lectura, combinó sus actividades políticas con las de periodista y
escritor. Su obra periodística abarca artículos históricos, políticos y
financieros.
Escribió
cuentos como El Fistol del Diablo
(1845-1846), en el que antepone la diversión a los principios morales; El Hombre de la Situación (1861),
novela de costumbres que cubre los últimos años del Virreinato y los primeros
del México independiente. En esta obra destaca la narración, los personajes
principales son padre e hijo, uno español y el otro criollo. Detalladamente
pintados los tipos, abundan los pasajes cómicos en los que destaca una gracia
muy mexicana.
En la
novela Los Bandidos de Río Frío
(1889-1891), escrita durante su segunda estancia en Europa, Payno realiza una
larga descripción del ambiente y escenario, incluyendo los antecedentes de los
personajes.
Con
destreza combina y agrupa en torno al asunto principal una pléyade de
personajes por él conocidos y una serie de incidentes y sucesos de los cuales
se había enterado o en los que el mismo autor intervino.
Se cree
que la obra fue escrita a instancias del editor español Juan de la Fuente Parres, y se fue publicando "por entregas"; es decir, cada vez que Payno
concluía un capítulo lo enviaba al editor en Barcelona. La riqueza de detalles
convierte a la novela en la pintura de toda una época.
Obras Consultadas:
-Payno
Manuel, Los Bandidos de Río Frío, prólogo
de Antonio Castro Leal, 19ª edición; México, Editorial Porrúa, 1999, ("Sepan
Cuantos", 3)
-Howland
Bustamante, Sergio, Historia de la Literatura Mexicana. México, Editorial Trillas,
1964, 284 p.
Autor: Rocío Elena Hamue Medina
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